4° película

 Año: 2021

Duración: 128 min.
País: Noruega
Guion y Dirección: Joachim Trier

 Sinopsis: 
Julie va a cumplir treinta años y su vida es un desastre existencial.






Comentarios

  1. Sapa de otro pozo, que zapa

    ¡Serrat lo dice tan lindo!: “La vida y muerte, bordada en la boca, tenía Merceditas, la del guardarropas”... Julie, “la peor persona del mundo” es igual que todos nosotros. Alguien que zapa contra las contingencias de la vida y de la muerte, porque todos llevamos esas marcas bordadas en la boca, porque hablamos, somos seres del lenguaje.

    Hasta donde llega el relato, Julie no consigue terminar de salir del lugar de sentirse extraña en lo que va tocando. Sapa (entrañable) de otro pozo. Una sapa que zapa.

    El director, J. Trier, sabe en qué se sostiene la trama de las historias que cuenta. Sabe algunas cosas otras, pero en lugar de hablar sobre ellas, las hace desfilar por la pantalla encarnadas en un grupo de personajes entrañables. Queribles en sus batallas, en sus incertidumbres, en sus intentos por sentirse parte de lo que hacen y encontrarse con Eso que Trier rehuye nombrar, pero deja ver —solapadamente— en toda la historia.

    Detrás del ropaje de la deriva vocacional de Julie hay un deseo prevenido que ha tomado el timón de su vida. Y ella va de acá para allá sin poder acertar a encontrar una profesión que la entusiasme. Cuando encuentra el amor, también allí le aparece la imposibilidad. “Me gustan flácidas”, le dice en un momento a Aksel. Y uno podría pescar allí una dificultad para hacerse cargo de la erección que provoca en ese varón. La mujer es dueña de la erección que provoca en el varón, dice Gerard Pommier. Y ahí andamos todos y todas, tratando de ver cómo arreglarnos con eso.

    Nada sanciona más la cultura neoliberal que aproximarse al propio deseo. Es lo que no pueden perdonarle al psicoanálisis, que busque conectar a las personas con su deseo. Ellos quieren que compres y que creas que con eso vas a saciarlo. Y cuando te des cuenta de que no es así, que vuelvas a comprar otra cosa que te tienen preparada. Y uno va enloqueciendo —a veces no tan mansamente—, tratando de encontrar alguna salida a esa trampa. Creyendo a otros pero desoyendo lo que dice el cuerpo, las propias percepciones, las señales que va dando el deseo.

    Entonces hace, lo que hacemos muchos, rompe esa relación con Aksel porque no soporta que la requiera desde otro lado. Y se va con Evind y —en el approach— los dos se mienten diciendo que ninguno está haciendo trampa. Pero ambos lo están haciendo contra sí mismos.

    Y —si es verdad lo que decía mi madre, de que la mentira tiene patas cortas— todo vuelve al punto de partida, pero con un poco más de tragedia encima. Ella se embaraza de Eivind, que no quería tener hijos, tal como ella le aseguraba a Aksel y como el propio Eivind le trata de hacer creer a su esposa.

    Julie está creciendo y parece que comprende (¡como si se tratara de cuestiones que tienen que ver con la voluntad!). Entonces escucha la más hermosa declaración de amor de un hombre, Aksel, su ex, que se está muriendo. Pero tampoco podrá acompañarlo en ese último tramo de su vida. Julie es, en algún sentido, la persona que somos todos. Freud decía que si al sujeto lo dejan solo, se encamina hacia su propia destrucción.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy buena lectura de la película Daniel, y más aún de la vida...
      J Trier (coincido) hace decir, y expresar a sus personajes lo que piensa, lo que quiere transmitir... y eso se siente en el pecho, en el cuerpo, no en la lógica. En eso se expresa el buen cine; porque esos personajes no bajan línea como muchas veces sucede, sino es sentir puro. La escena cerca del final, con su ex, es eso, el final, y el darse cuenta de todo, de cómo es el juego, y de como ya estamos en off side, como el fútbol... fuera de juego...

      Eliminar

Publicar un comentario

Escribí tu comentario sobre la película.
Proponé que película te gustaría ver.

Nos encontramos en el cine!